¡A la esquina!

Suena como castigo si eres un niño con los deberes sin hacer; como parón para el boxeador que ha encontrado hueco entre las costillas de su rival; o como despertador laboral si eres persona que se gana la vida dando amor físico. En mis desayunos suena de manera diferente. En el bar bajo mi curro, cuando el zumo de naranja alivia mi media mañana, solía sentarme en un rincón de la barra a ojear un par de periódicos. Hasta hace unos días. Un señor de muy avanzada edad ha decidido ocupar mi sitio a la misma hora. Nada fuera de normal... si no fuera porque lo hace conmigo dentro. El pobrecito, como si de un instinto inevitable fuera, se hace hueco en los escasos milímetros que me separan de la pared, hasta que obviamente me muevo y me desplazo a otro lugar. Repite la liturgia cada día. Esté libre o no ese metro cuadrado, el señor se coloca ahí. Yo ya no me pongo en la esquina. Él también se pide un zumo de naranja.
Canciones sobre Ex´s (vol 3)

En las primeras horas del día
me caí con todo el equipo.
Ella estaba totalmente enloquecida
y yo me pasé de listo.
Desde el bar San Juan
hasta el Bada Bing, ¡bang bang!
no llegaría vivo.
Lancé un boomerang con acuse de recibo
en ese valle de lágrimas.
No llegaría vivo allí,
pero no lo sabía todavía.
Tú saliste a lágrima viva
de la sala de máquinas.
Con el bolso lleno de pequeñas monedas
y de grandes mentiras.
Había renunciado a ti
pero no lo sabía todavía.
Una vez más en la vuelta más rápida,
nos quedamos mirándonos,
como aves raras,
y estaba todo claro por fin.
Ya dije adiós a mi corona de espinas.
Adiós, a Dios, adiós sin despedidas.
Estaba todo claro por fin.
En las primeras horas del día
me caí con todo el equipo.
Saliendo del armario

Pues sí, amigos, se confirma. Es la segunda vez que me lo dicen y desde foros y especialidades diferentes, así que me lo voy a creer. Soy daltónico. Poco pero lo soy. Primero el oculista, ahora la mutua del trabajo. Me ponen dibujos como el de arriba con bolas como las de la sopa de niños y me dicen que diga qué número se puede leer entre ellas. El primero bien , el segundo bien, el tercero bien pero en los siguientes los números son manchas y las bolas están como derretidas en pintura. Yo me pierdo, la chica se ríe y me dice que si combino bien la ropa. Me quedo sin palabras, un tipo elegante como yo, ella se ríe más alto y me dice que ahora me va a pinchar una vena para sacarme sangre (¿roja?). Le digo que me tengo que tumbar, que si no me mareo, me tambaleo y me desmayo. Va desinflando su risa hasta que queda en sonrisa. Se lleva de mi lado un tubo que ha dejado de ser transparente y que miro de refilón sin querer. De repente me acuerdo de que a Chris Nolan, el dire de El caballero oscuro y Memento le pasa lo mismo que a mí. Que somos únicos y geniales.
Mi amigo Bluto

Me encargo leerme para dedicarle luego unas líneas (¿rayas?) un libro escrito hace veinticinco años por el tipo que destapó el Watergate sobre la autodestructiva figura de John Belushi. A medida que lo leo, y con de momento y por suerte algunas diferencias, no puedo evitar acordarme de un colega con hábitos y personalidad parecidos. Salió un día y aún le estamos esperando...
Canciones sobre Ex´s (vol 2)

Para ser un Dios no lo llevas bien
Para ser feliz vives pálida
Lo que tú quieres ya no lo hay
Ahora sé que hoy te volvió a pasar
Soñaste con pájaros
y los dejaste escapar
Y no será
Que lo que echas de menos
No volverá
Son los buenos tiempos
Para ser un Dios
Tienes que aprender a quedarte con lo básico
Ser más práctica y menos Dios
Para ser feliz no lo llevas bien
Yo veo una tipa gris
Que se cansó de recordar
Y no será
Que lo que echas de menos
No volverá
Son los buenos tiempos
Radical

En medio de una encendida aunque cordial discusión laboral, uno de mis muchos superiores se planta, me observa, reflexiona y espeta:
"Tú y tu puta sinceridad, McK".
No me sentó mal, la verdad.
Canciones sobre Ex´s (vol 1)

Oh, qué divertido es verte después de tanto tiempo, amiga.
Por la manera en que me miras entiendo
Que no estás sorprendida.
He oído que dejaste que ese pequeño amigo mío
Te quitara tu vestido de fiesta.
No me voy a poner demasiado sentimental,
Como esos plastas,
Porque no sé si estás con alguien,
Sólo sé que no estás conmigo.
X, ya sé que este mundo te mata.
Oh, X, mis intenciones son sinceras.
Bueno, veo que ahora tienes marido.
¿Plantó tus bonitos dedos
en la tarta de boda?
Solías agarrarle fuerte con la mano.
Él sí que agarró todo lo que pudo.
A veces me gustaría hacer que dejaras de hablar,
Cuando escucho las tonterías que dices.
Supongo que alguien mejor consiguió encender tus luces,
Porque no puedo aguantar verte de esta manera.
X, ya sé que este mundo te mata.
Oh, X, mis intenciones son sinceras.
¿Cómo se hace, amigos?

¿Cómo se hace para hacer bien una cosa en la que realmente no crees? ¿cómo se hace para hacer bien una cosa que tú mismo crees que no se debería hacer? ¿cómo se hace para dar por terminado un trabajo cuyo resultado nunca es plenamente satisfactorio? ¿cómo se hace para no hacer aún más fallida una obra fallida de un tipo al que admiras locamente desde hace veinte años? ¿cómo se hace para hacer que no te afecte este dilema y puedas seguir haciendo el boca a boca a todo este tinglado y evitar que se nos muera entre las manos? ¿Cómo se hace, amigos?
Homo No Promo

Otra. Una señor bajito en el supermercado increpando a una de las trabajadoras.
- Hola. Mire, señorita, es que yo quiero saber cuanto valen estas galletas.
- No, es que estas galletas no tienen precio. Se regalan comprando esa tableta de chocolate.
- Ya, pero es que yo no quiero el chocolate. Quiero las galletas solamente. ¿Cuánto valen?
- Que no, que le digo que no tienen precio. No se pueden comprar solas.
- Es que el chocolate negro ese no me gusta.
- Bueno, pues... cómprelo, se lo da a su mujer y usted se come las galletas.
- No tengo mujer.
- Bueno, oiga...cuesta un euro. Mírelo como si fuera al revés. Como si pagara las galletas y le regalaran el chocolate.
- Es que no es así y no me gusta ese chocolate.
- Pues lo siento pero no le puedo ayudar.
- Gracias. Adiós.
- Adiós...
No More Chico Encantador

- Ya ni me miras, ni me saludas como antes, pasas al lado y es como si yo fuera una farola.
- ¿Una farola? No, una farola no.
- ¿Qué pasa? ¿te caigo mal? –dice mientras juguetonamente intenta darme una patada en el culo.
- Noo... (esquivando)...estoy aquí... liao...
- Ya...”liao”... Es que vas por ahí... sin hacerme caso...
- Ya...
- Hale, pues nada, soso. Adiós.
- Adiós, bonita.
Extracto de una conversación entre chica y chico en recinto cerrado. Los tiempos cambian, y cambian, y cambian...
